Emprendedores Gráficos | Cómo poner precio a tu trabajo de diseño o ilustración - parte 1
En este artículo explicamos algunos de los errores más comunes que cometen los diseñadores e ilustradores a la hora de poner precio a su trabajo.
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Cómo poner precio a tu trabajo de diseño o ilustración (Parte 1)

Ya seas diseñador o ilustrador, sabrás que poner precio a tu trabajo es una de las tareas más complicadas a la que nos enfrentamos  todos los freelance. Además de esto, cuando buscas información sobre el tema en Internet o preguntas a diferentes profesionales, hay tantas respuestas que además de ser complicada, la tarea se vuelve confusa y abrumadora.

 

Es por ello que en este artículo y en el siguiente, trataré de darte sencillos consejos y claves prácticas para que puedas dominar el arte de poner precio a tu trabajo sin demasiadas complicaciones.

 

Si con esto he despertado tu curiosidad, sigue leyendo porque hoy te explico los errores más comunes que se comenten a la hora de poner precio a tu trabajo.

 

Primer Error. Poner precios demasiado bajos.

Este es uno de los errores más graves que todo diseñador o ilustrador suele cometer. Muchos creemos que cuanto más bajos sean los precios de nuestros productos o servicios, más clientes vamos a tener. Lo que no solemos pensar es en todo el tiempo que necesitaremos trabajar para poder alcanzar unos ingresos decentes. Dicho de otra forma, poner precios demasiado bajos implica trabajar muchísimas horas a la semana para poder pagar nuestras facturas, y en consecuencia, tener una vida menos libre y más esclavizada al trabajo.

 

Siempre será mucho más inteligente cobrar precios más elevados y trabajar menos horas, que bajar nuestros precios y tener que trabajar en muchos proyectos para poder cobrar lo que realmente nos merecemos.

 

Por otra parte cuando bajamos precios nos enfrentamos a otras muchas desventajas:

 

– Por un lado, al trabajar muy barato entramos en una guerra que no podemos ganar. Porque con Internet, siempre habrá alguien que podrá trabajar más barato que tú.

 

– Además tu marca como profesional del diseño o de la ilustración va a ser asociada o relacionada con un producto o servicio de baja calidad, por lo que tus posibles clientes asumirán que tus servicios profesionales tienen algún tipo de carencia y tú serás percibido como un profesional de baja calidad.

 

– Por otro lado, cuando trabajas por un salario bajo, atraerás a un tipo de cliente que para nada te interesa, un tipo de cliente que toma decisiones pensando sólo en el precio y no en la calidad, clientes que no valoran tu trabajo y que te exigen lo máximo pagando lo mínimo. Por si no te ha quedado claro, ¡¡necesitas huir de este tipo de clientes!!

 

– Y por último y súper importante, al bajar tus precios estarás dando la espalda a todos esos clientes que sí están dispuestos a pagar lo que te mereces.

 

Dicho esto, sal de la competición de los precios bajos, céntrate en ofrecer un servicio de calidad y enfócate en conseguir esos clientes que si están dispuestos a pagar lo que realmente vale tu trabajo.

 

Segundo error. La trampa de cobrar por horas.

Esto es algo que me pasó en mis comienzos y es una trampa en la que solemos caer la mayoría de freelance. Para que entiendas de qué va todo esto, voy a contarte mi ejemplo y rápidamente te darás cuenta de lo que va a ocurrirte a medida que vayas mejorando como profesional si sigues cobrando por horas.

 

Hace unos años, empecé a trabajar como diseñador para una empresa de formación a distancia. El caso es que en un primer momento solicitaron mis tarifas y acordamos un precio por hora para cada proyecto. Por aquel entonces y debido a lo que tardaba en diseñar cada trabajo, el precio me pareció muy bueno por lo que acepté con los ojos cerrados. El caso es que fue pasando el tiempo y al tener cada vez más experiencia, realizaba mejores trabajos en la mitad de tiempo y en consecuencia, estaba cobrando menos dinero por un trabajo de mayor calidad y que además realizaba mucho más rápido.

 

Como verás esto no es lógico, pues en realidad, cuando se trata de diseño o ilustración, no se le debería dar tanta importancia a las horas que le dediques a un determinado trabajo, lo que de verdad importa siempre es el resultado final.

 

Recuerda que trabajar muchísimas horas en un determinado proyecto no tiene por qué ser sinónimo de un proyecto de calidad.

 

Además de esto, debes  tener claro, que tus clientes lo que quieren ver es el producto final de tu trabajo, así que libérate de la trampa de trabajar por horas, empieza a cobrar por proyectos y preocúpate por mejorar en lo tuyo para poder trabajar cada vez más rápido y poder ganar más dinero en menos tiempo.

 

Tercer Error.Establecer precios sin pensar en tu negocio

La mayoría de diseñadores o ilustradores freelance a la hora de establecer tarifas pensamos más como un empleado que como un empresario.

 

Esto se debe a que lo único que tenemos en mente es cobrar un sueldo que nos permita sobrevivir sin ni siquiera plantearnos el dinero que necesitamos para hacer crecer nuestro negocio. Con esto último me estoy refiriendo a ingresar el dinero necesario para poder realizar campañas de marketing para llegar a más clientes, para poder construir un portafolio online profesional, para invertir en formación, en programas, en mejores herramientas y en todas esas cosas que harán que mejores tus resultados como profesional del diseño o de la ilustración.

 

Llegados a este punto, debes tener claro que no se trata de pensar únicamente en cobrar para poder comer, además de esto, necesitas fijar tus precios con el objetivo de mantener y hacer crecer tu negocio.

 

Cuarto Error. Dar presupuestos precipitados.

Cuando alguien nos pregunta por el precio de un determinado trabajo, por ejemplo un cliente se pone en contacto contigo y te pregunta cuánto cobrarías por diseñar un logo. Por norma general, sobre todo cuando estamos empezando, nos ponemos nerviosos y pensamos que si no contestamos rápido vamos a perder al cliente y es en este momento cuando decimos un precio que no nos conviene.

 

Dicho esto, en lugar de precipitarnos a dar un precio, debemos empezar a actuar de una forma más profesional independientemente del tipo cliente y del canal por el que haya contactado con nosotros. Lo recomendable aquí es crear tu propia estrategia para dar tus presupuestos.

 

Por ponerte un ejemplo, muchas empresas antes de pasar un presupuesto, solicitan el correo electrónico para enviar un formulario inicial al cliente y ver de qué tipo de proyecto se trata exactamente y si es un cliente que les interesa o no.

 

Una vez que reciben las  respuestas del cliente, se suele enviar el presupuesto en un plazo de 24 o 48 horas.

 

Personalmente esta estrategia me gusta mucho porque el cliente te percibe como un gran profesional y además te da el tiempo suficiente para estudiar el proyecto y decidir cuánto quieres cobrar por ese trabajo. Piensa que sí en el formulario inicial preguntas al cliente de cuánto presupuesto dispone para el proyecto, sabrás desde el principio si ese cliente te interesa o no.

 

Quinto error. No establecer diferentes opciones de precios.

Otro error que suelen cometer muchos creativos es que ofrecen un servicio por un único precio y lo que ocurre con esto, es que cuando alguien intenta regatear, o solicita algún tipo de descuento, al no tener pensado un plan b que nos beneficie, terminamos improvisando y aceptando trabajos que no nos interesan o que no son rentables.

 

Como sé que todo esto de dar diferentes precios puede parecer un poco abstracto, antes de explicártelo, debes saber que esto ya se está utilizando en todo tipo de negocios como por ejemplo en netflix o en empresas de telefonía como vodafone:

Como ves en el ejemplo anterior, la idea es no ofrecer un único precio, sino ofrecer 2 ó 3 precios para un mismo producto.

 

Para entenderlo en nuestro lenguaje, imagina que eres un diseñador especializado en identidad corporativa. En esta caso podrías ofrecer un paquete Básico (primer precio) que incluye diseño del logo, con 2 modificaciones y 1 banner para las redes sociales a 200 euros. Y por otro lado,  un paquete Premium que incluye el diseño del logo, tarjetas de visita, 3 modificaciones y un banner, todo por 400 euros. ¿ves a lo que me refiero?

 

En resumen, estudia cómo puedes implementar esta estrategia en tu profesión, no importa que seas diseñador, ilustrador o fotógrafo, esto es algo que podemos hacer todos los que ofrecemos cualquier tipo de servicios o productos creativos.
Y  hasta aquí este artículo basado en el EPISODIO 4 de nuestro Podcast (haz click aquí para escucharlo)

 

Espero que te guste lo que hacemos y sobre todo lo que digo siempre, que te sirva de mucha ayuda para cada día convertirte en un mejor profesional, en un profesional que vive de su pasión cobrando lo que de verdad se merece.

 

Aaaadiós!!!

Samuel Cairós
samuel@emprendedoresgraficos.com

Creador de Emprendedores Gráficos, diseñador, autor y formador. Amante de la creatividad, las nuevas ideas, el emprendimiento, la innovación y los proyectos hechos desde la pasión y el corazón.

  • #ErmitañoGráfico

    Siempre acertado *aplausos*

  • Ro Balada

    Genial explicación, no puedo estar más conforme. Merci!

    • Samuel Cairós

      Muchas gracias a ti por tu comentario, me alegro de que te haya gustado 🙂